Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La col rizada, congelada, cocinada con aceite, es un vegetal de hoja verde nutritivo que pertenece a la familia Brassica, que también incluye col rizada, brócoli y coles de Bruselas. Originaria de África, la col rizada ha sido un alimento básico en la cocina del sur de EE. UU. y es celebrada por su sabor robusto y versatilidad. A menudo se disfruta en varios platos, proporcionando una adición sustanciosa a las comidas. La congelación ayuda a preservar sus nutrientes y sabor, lo que la convierte en una opción conveniente para el consumo durante todo el año. Nutricionalmente, la col rizada es baja en calorías pero rica en vitaminas y minerales esenciales. Una porción de 100g contiene aproximadamente 61 calorías, con un perfil equilibrado de macronutrientes: 2.9g de proteína, 6.9g de carbohidratos y 3.3g de grasa. Son particularmente altas en fibra, lo que puede ayudar a la digestión, y proporcionan una buena fuente de vitaminas A, C y K. Incorporar col rizada en una dieta equilibrada puede apoyar la salud general, lo que las convierte en una excelente opción tanto para platos cocinados como crudos.
La col rizada, congelada, cocinada con aceite contiene aproximadamente 61 calorías por cada 100g. Este perfil bajo en calorías la convierte en una excelente opción para quienes buscan mantener o perder peso mientras obtienen nutrientes valiosos.
Sí, la col rizada cocinada con aceite es saludable. Es rica en vitaminas A, C y K, así como en fibra, lo que promueve la salud digestiva. Su bajo contenido de calorías y grasas las hace adecuadas para diversas dietas, incluyendo el control de peso.
La col rizada debe almacenarse en el refrigerador a temperaturas entre 0-4°C (32-39°F) en un ambiente de alta humedad. Si está congelada, puede conservarse hasta por 12 meses. Asegúrate de que esté en un recipiente sellado para mantener la frescura.
Consumir col rizada proporciona numerosos beneficios para la salud, incluyendo un rico suministro de vitaminas y minerales, alto contenido de fibra para la salud digestiva y posibles propiedades antiinflamatorias debido a su contenido de antioxidantes.
Un tamaño de porción típico es de aproximadamente 150g, que se puede consumir 2-3 veces a la semana como parte de una dieta equilibrada. Ajusta las porciones según las necesidades y preferencias dietéticas individuales.
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