Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La grasa vegetal, industrial, soja (parcialmente hidrogenada) es una grasa derivada del aceite de soja que ha pasado por un proceso llamado hidrogenación, que altera la estructura química del aceite para mejorar su estabilidad y vida útil. Se utiliza comúnmente en aplicaciones de repostería y confitería, proporcionando una textura deseable y retención de humedad en varias recetas. Este ingrediente es prevalente en la industria alimentaria, particularmente en entornos de repostería comercial, debido a su capacidad para soportar altas temperaturas y mantener la consistencia en productos como galletas, pasteles y tortas. Nutricionalmente, esta grasa está compuesta predominantemente de grasas, ofreciendo específicamente 100 gramos de grasa por cada 100 gramos, sin contenido de carbohidratos o proteínas. Su alta composición de grasa la hace densa en energía, contribuyendo aproximadamente con 884 calorías por cada 100 gramos. Aunque carece de nutrientes esenciales como vitaminas y minerales, sus propiedades funcionales en la repostería la convierten en un ingrediente indispensable para lograr la textura y el sabor deseados en los productos horneados. Sin embargo, la moderación es crucial debido a su alto contenido calórico y la posible presencia de grasas trans.
La grasa vegetal, industrial, soja (parcialmente hidrogenada) contiene aproximadamente 884 calorías por cada 100 gramos, lo que la convierte en un ingrediente de alta energía utilizado principalmente en repostería y confitería.
Si bien desempeña un papel vital en la repostería y proporciona textura, es densa en calorías y alta en grasas saturadas, por lo que debe consumirse con moderación. Es esencial equilibrar su uso con otras grasas más saludables.
Almacenar en un lugar fresco y seco, idealmente en un recipiente sellado para mantener la frescura. Puede durar hasta un año en condiciones adecuadas.
Sus principales beneficios incluyen mejorar la textura en productos horneados, aumentar la vida útil y proporcionar estabilidad durante los procesos de horneado, lo que la convierte en un ingrediente clave en muchas recetas.
Debido a su alto contenido calórico, se aconseja usarla con moderación, típicamente en recetas de repostería en lugar de consumirla directamente. La moderación es clave.
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