
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La mortadela, de res y cerdo, baja en grasa es un producto cárnico procesado tradicionalmente hecho de una mezcla de carne de res y cerdo molida, sazonada con especias y ahumada. Originaria de la ciudad italiana de Bolonia, esta delicadeza se ha vuelto popular en todo el mundo debido a su versatilidad y sabor. A menudo se disfruta como un embutido en sándwiches o como componente en varios platos, proporcionando un sabor salado que complementa muchas recetas. La variante baja en grasa conserva la esencia de la mortadela tradicional mientras ofrece una alternativa más saludable para aquellos que buscan reducir su ingesta de grasas. Nutricionalmente, la mortadela, de res y cerdo, baja en grasa contiene aproximadamente 230 calorías por cada 100 gramos, con 11.50 gramos de proteínas, lo que la convierte en una buena fuente de aminoácidos esenciales necesarios para el mantenimiento y reparación muscular. Tiene un bajo contenido de carbohidratos de 2.60 gramos y un contenido moderado de grasas de 19.30 gramos, con vitaminas y minerales beneficiosos como hierro y vitamina B12, que apoyan los niveles de energía y la función nerviosa. Este producto puede ser una adición beneficiosa a una dieta equilibrada cuando se consume con moderación.
La mortadela, de res y cerdo, baja en grasa contiene aproximadamente 230 calorías por cada 100 gramos. Esto la convierte en una opción de calorías relativamente moderadas entre las carnes procesadas, adecuada para varios planes dietéticos.
Si bien la mortadela, de res y cerdo, baja en grasa puede proporcionar nutrientes esenciales como proteínas y vitamina B12, debe consumirse con moderación debido a su contenido de sodio y procesamiento. Es una opción más saludable en comparación con la mortadela tradicional alta en grasa, lo que la convierte en una mejor opción para quienes controlan su ingesta de grasas.
Debe almacenarse en el refrigerador a temperaturas inferiores a 40°F (4°C) en un recipiente sellado para mantener su frescura. Si planea conservarla por más tiempo, congelarla es una opción, lo que puede extender su vida útil hasta 3 meses.
Los principales beneficios incluyen su alto contenido de proteínas, que apoya la reparación muscular, y su rica fuente de hierro y vitamina B12, esenciales para la producción de energía y la salud nerviosa. También es baja en carbohidratos, lo que la hace adecuada para dietas bajas en carbohidratos.
Se recomienda consumir mortadela, de res y cerdo, baja en grasa con moderación, idealmente 100 gramos por porción y 2-3 veces por semana, para mantener una dieta equilibrada sin un consumo excesivo de sodio.
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