Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La salsa de miso, un condimento tradicional japonés, se elabora fermentando soja con sal y un tipo de hongo llamado koji. Esta pasta sabrosa tiene un rico sabor umami y es un alimento básico en la cocina japonesa, a menudo utilizada en sopas, marinadas y aderezos. Los orígenes del miso se remontan a más de mil años, y ha evolucionado en varias variedades regionales, cada una ofreciendo perfiles de sabor únicos. Los tipos comunes incluyen miso blanco (shiro miso), miso rojo (aka miso) y miso mezclado (awase miso), cada uno variando en sabor y salinidad.
Nutricionalmente, la salsa de miso es una potencia de sabor y beneficios para la salud. Contiene aproximadamente 429 calorías por cada 100 gramos, con un notable contenido de grasa de 41 gramos, principalmente de grasas insaturadas saludables. Aunque es relativamente baja en proteínas (3.40g) y carbohidratos (14.00g), su proceso de fermentación mejora la biodisponibilidad de nutrientes y probióticos, apoyando la salud digestiva. El miso se puede usar de manera creativa tanto en platos tradicionales como en aplicaciones culinarias modernas, añadiendo profundidad a varias comidas mientras contribuye con nutrientes beneficiosos.
La salsa de miso contiene aproximadamente 429 calorías por cada 100 gramos. Esta densidad calórica se debe principalmente a su contenido de grasa, ya que es rica en grasas saludables derivadas del proceso de fermentación de la soja.
Sí, la salsa de miso se considera saludable debido a su contenido de probióticos, que apoya la salud intestinal, y su rico perfil de nutrientes que incluye vitaminas, minerales y antioxidantes. Sin embargo, debe consumirse con moderación debido a su contenido de sodio.
La salsa de miso debe almacenarse en un lugar fresco y oscuro, y una vez abierta, debe refrigerarse para mantener su frescura. Puede durar hasta un año si se mantiene sin abrir y puede durar 6 meses una vez abierta.
Consumir salsa de miso proporciona numerosos beneficios, incluyendo una mejor digestión gracias a los probióticos, un aumento en la absorción de nutrientes y una rica fuente de antioxidantes. También puede contribuir a la salud del corazón y apoyar el bienestar general.
Un tamaño de porción recomendado es de aproximadamente 15 gramos, o una cucharada, que se puede consumir 2-3 veces por semana como parte de una dieta equilibrada.
Calcula tus necesidades calóricas