

La salud siempre ha sido un tema recurrente en las conversaciones que Alex y yo tuvimos mientras construíamos Mondly. Pasamos más de una década creando un producto global de aprendizaje de idiomas que alcanzó a más de 150 millones de usuarios, lo que eventualmente llevó a una adquisición por parte de Pearson.
Pero detrás de escena, siempre estábamos leyendo artículos de investigación, probando dispositivos portátiles y debatiendo cómo podría ser el futuro de la salud personal.
En algún momento, esas conversaciones dejaron de ser casuales. Se convirtieron en algo que no podíamos ignorar.
Durante la pandemia, algo cambió para Alex. Como muchas personas, se enfocó intensamente en la preservación de la salud a largo plazo. Pero a diferencia de la mayoría, no solo leyó artículos. Se sumergió en la literatura científica, descifró datos nutricionales y comenzó a realizar experimentos personales.
Exploró cada aplicación de nutrición, cada dispositivo portátil, cada prueba de biomarcadores que pudo conseguir.
Algunas herramientas fueron útiles. La mayoría estaban fragmentadas. Y ninguna de ellas se comunicaba entre sí.
No había un solo lugar donde tu comida, tus análisis de sangre, tu genética, tus hábitos y tus objetivos pudieran converger.
Ahí fue donde comenzó a gestarse la idea.
Por esa época, la IA estaba experimentando su revolución silenciosa. Alex y yo habíamos estado experimentando con GPT-2 y GPT-3 desde sus primeros días. Herramientas como LLaMA, Stable Diffusion y los primeros modelos pequeños de código abierto comenzaban a insinuar algo grande.
Para la mayoría de las personas, esto era "investigación interesante."
Para Alex, era una oportunidad única en una generación.
Se dio cuenta de que la IA podría hacer algo que el mundo de la nutrición necesitaba desesperadamente: convertir datos biológicos abrumadores en consejos claros, personalizados y accionables.
La pregunta se convirtió en: ¿Qué pasaría si todos tuvieran un entrenador personal de nutrición basado en IA? ¿Un sistema que entendiera su cuerpo mejor que cualquier aplicación podría hacerlo?
Fue entonces cuando Alex comenzó a construir la primera versión de lo que algún día se convertiría en Cratox AI. Solo, en casa, con nada más que Cursor, Replit y una determinación obsesiva.
El prototipo era rudimentario, pero ambicioso. Podía:
No nos propusimos construir otra herramienta de seguimiento. Queríamos ir más allá de contar macronutrientes y comenzar a descubrir lo que esos números realmente significan para el cuerpo humano. Nuestro objetivo era salir por completo del abarrotado mercado de aplicaciones de nutrición y construir algo diferente: un sistema de inteligencia biológica impulsada por IA.
Avancemos hasta hoy.
Ese primer prototipo se convirtió en la base de Cratox AI.
Formamos un equipo de 8 personas compuesto por ingenieros, diseñadores y personas apasionadas por la salud que comparten la misma obsesión por la salud, los datos y construir cosas que importan.
Y recientemente, alcanzamos uno de los hitos que todo equipo de producto recuerda:
Presentamos nuestra primera aplicación Cratox AI en la App Store.
Es solo el comienzo, pero es un momento del que estamos increíblemente orgullosos.
No porque sea perfecta. Ninguna primera versión lo es. Sino porque representa años de curiosidad, aprendizaje y convicción que finalmente cobran vida.
Esta publicación de blog es el comienzo de una breve serie donde compartiremos:
Si has estado siguiendo nuestro viaje, o si recién estás descubriendo Cratox AI ahora, espero que esto te brinde un vistazo a la pasión y el propósito detrás de lo que estamos creando.
Más historias vendrán pronto.
Y gracias por ser parte del comienzo.
Cristian

Fundador y CEO de Cratox. Apasionado por usar IA para ayudar a las personas a tomar decisiones alimentarias más saludables.