Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
El aceite industrial de coco (hidrogenado) se deriva del fruto del coco, específicamente a través de un proceso de hidrogenación que convierte el aceite de coco líquido en una forma sólida más estable. Este método mejora su vida útil y lo hace adecuado para diversas aplicaciones industriales, particularmente en la producción de alimentos, donde se utiliza como aceite de cocina o ingrediente en alimentos procesados. Su sabor distintivo y alto punto de humo lo convierten en una opción popular tanto en cocinas comerciales como domésticas. Nutricionalmente, el aceite de coco hidrogenado se compone principalmente de grasas, contribuyendo a su alto contenido calórico de 880 calorías por cada 100 gramos. Es casi completamente grasa, con prácticamente ningún carbohidrato o proteína, lo que lo convierte en una opción densa en energía. Si bien es una fuente de grasas saturadas, su uso debe moderarse debido a las posibles implicaciones para la salud asociadas con una alta ingesta de grasas saturadas. Se utiliza comúnmente en repostería, fritura y como manteca en diversas recetas, proporcionando una rica textura y sabor a los platos.
El aceite industrial de coco (hidrogenado) contiene 880 calorías por cada 100 gramos, lo que lo convierte en una opción densa en energía que se compone principalmente de grasas.
Si bien el aceite de coco hidrogenado puede proporcionar beneficios como un alto contenido energético y versatilidad en la cocina, es alto en grasas saturadas, que deben consumirse con moderación para mantener la salud del corazón.
Debe almacenarse en un lugar fresco y seco, idealmente en un recipiente opaco para protegerlo de la luz, y puede durar de 6 a 12 meses si se almacena adecuadamente.
Algunos beneficios incluyen su alto punto de humo para cocinar, mejorar los sabores en las recetas y proporcionar una fuente de grasa estable para productos horneados.
Se recomienda consumirlo con moderación, con un tamaño de porción sugerido de aproximadamente 15g (1 cucharada) 1-2 veces por semana, dependiendo de las necesidades dietéticas.
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