
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La harina, sémola, gruesa y semigruesa es un tipo de harina hecha de trigo duro, caracterizada por su textura granular y su rico color dorado. Esta harina se utiliza comúnmente en las cocinas mediterránea y de Oriente Medio, particularmente para hacer pasta, cuscús y varios tipos de panes. Sus orígenes se remontan a tiempos antiguos cuando se cultivaba trigo duro, y sus propiedades únicas la han convertido en un alimento básico en muchas tradiciones culinarias alrededor del mundo. La gruesura de la harina permite una mordida y textura distintivas en los platos, mejorando la experiencia general de comer.
Nutricionalmente, la sémola ofrece una variedad de beneficios. Con 357 calorías por cada 100 gramos, contiene 11.7 gramos de proteína, que es esencial para la reparación y el crecimiento muscular. Su contenido de carbohidratos de 73.8 gramos proporciona una fuente significativa de energía, lo que la hace ideal para atletas e individuos activos. Además, tiene un bajo contenido de grasa de solo 1.6 gramos, lo que la convierte en una opción saludable para el corazón. La presencia de fibra, vitaminas y minerales contribuye aún más a su perfil nutricional, apoyando la salud y el bienestar general.
La harina, sémola, gruesa y semigruesa contiene aproximadamente 357 calorías por cada 100 gramos. Este contenido calórico la convierte en una fuente de energía sustancial, ideal para diversas aplicaciones culinarias.
Sí, la sémola se considera saludable cuando se consume con moderación. Proporciona nutrientes esenciales, incluyendo proteínas, fibra y vitaminas del grupo B, que contribuyen a la salud general y al metabolismo energético.
Debe almacenarse en un lugar fresco y seco en un recipiente hermético para evitar la absorción de humedad. Un almacenamiento adecuado puede extender su vida útil a aproximadamente seis meses a temperatura ambiente.
Consumir sémola puede proporcionar varios beneficios, incluyendo un alto contenido de proteínas para la reparación muscular, una buena fuente de energía y vitaminas y minerales esenciales que apoyan la salud general y el metabolismo.
Una ingesta diaria recomendada es de alrededor de 150 gramos, dependiendo de las necesidades dietéticas individuales y los niveles de actividad. La moderación es clave para equilibrar la ingesta de energía y los beneficios nutricionales.
Calcula tus necesidades calóricas