Leche condensada azucarada aporta 321 kcal por 100 g, con 7.9 g de proteínas, 54.4 g de carbohidratos y 8.7 g de grasas. 1 taza de Leche condensada azucarada (304 g) aporta aproximadamente 976 kcal.
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
| Nutriente | Cantidad por 100 g |
|---|---|
| Calorías | 321 kcal |
| Proteínas | 7.9 g |
| Carbohidratos | 54.4 g |
| Grasas | 8.7 g |
| Azúcares | 54.4 g |
| Sodio | 127 mg |
Datos USDA · USDA FoodData Central
| Porción | Peso | Calorías |
|---|---|---|
| 1 taza | 304 g | 976 kcal |
| 1 fl oz | 38 g | 122 kcal |
| 100 g | 100 g | 321 kcal |
Pesos de las porciones: USDA FoodData Central
Todos los valores se calculan a partir de los datos nutricionales por 100 g (fuente: USDA).
La leche condensada azucarada es un producto espeso y jarabe hecho al eliminar la mayor parte del agua de la leche regular y agregar azúcar. Originaria del siglo XIX, se desarrolló inicialmente como una alternativa duradera a la leche fresca, particularmente útil en áreas sin refrigeración. Este ingrediente versátil se utiliza comúnmente en postres, café y como edulcorante en varias recetas, proporcionando una textura cremosa y un sabor rico.
Nutricionalmente, la leche condensada azucarada es alta en calorías y carbohidratos, lo que la convierte en un alimento denso en energía. Contiene proteínas y grasas, aunque su contenido de azúcar es notablemente alto. Con aproximadamente 321 calorías por cada 100 gramos, sirve como fuente de energía rápida. Debido a su composición única, a menudo se utiliza en la repostería, confitería y como ingrediente en bebidas, mejorando el sabor y la textura general de los platos.
La leche condensada azucarada contiene aproximadamente 321 calorías por cada 100 gramos. Es densa en energía debido a su alto contenido de azúcar y grasa, lo que la convierte en una fuente significativa de calorías en una pequeña porción.
Si bien la leche condensada azucarada proporciona nutrientes esenciales como proteínas y calcio, también es alta en azúcar y calorías. La moderación es clave; puede ser parte de una dieta equilibrada cuando se consume ocasionalmente.
La leche condensada sin abrir debe almacenarse en un lugar fresco y seco. Después de abrirla, debe refrigerarse en un recipiente sellado y consumirse dentro de 5-7 días para una frescura óptima.
Los principales beneficios incluyen su papel como fuente rápida de energía, su textura cremosa que realza los postres y sus contribuciones nutricionales como proteínas y calcio, que apoyan la salud muscular y ósea.
Se recomienda limitar el consumo a 1-2 cucharadas por porción, 1-2 veces por semana, debido a su alto contenido de azúcar y densidad calórica.
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