Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La leche de fresa, NFS es una bebida deliciosa y refrescante hecha al mezclar fresas con leche sin grasa, resultando en una bebida dulce y cremosa que es popular entre personas de todas las edades. Esta bebida tiene sus orígenes en varias regiones donde se cultivan fresas, y su atractivo ha crecido debido al delicioso sabor y color vibrante que aporta a la mesa. Tradicionalmente disfrutada como un dulce, la leche de fresa se puede encontrar en cafeterías, restaurantes y cocinas caseras, a menudo servida fría o utilizada en postres.
Nutricionalmente, la leche de fresa es una buena fuente de proteínas, proporcionando aproximadamente 3.20g por cada 100g de porción. Es relativamente baja en calorías, con solo 65 calorías por cada 100g, lo que la convierte en una opción adecuada para quienes buscan controlar su peso. El contenido de carbohidratos, principalmente de azúcares naturales, es de aproximadamente 8.50g, mientras que contiene 2.10g de grasa. Esta bebida se puede disfrutar sola o como complemento de varias comidas, especialmente en el desayuno, como panqueques y cereales, o como bebida de recuperación después del ejercicio.
La leche de fresa, NFS contiene aproximadamente 65 calorías por cada 100g de porción. Esto la convierte en una bebida relativamente baja en calorías, adecuada para aquellos que buscan disfrutar de un dulce sin un consumo excesivo de calorías.
Sí, la leche de fresa puede ser una opción saludable cuando se consume con moderación. Proporciona nutrientes esenciales como proteínas, calcio y vitaminas, mientras es baja en calorías. Sin embargo, las personas deben tener en cuenta el contenido de azúcar y cualquier alergia.
La leche de fresa debe almacenarse en el refrigerador después de abrirla para mantener su frescura. Es mejor consumirla dentro de 5-7 días, pero se puede congelar por hasta 3 meses para un almacenamiento más prolongado.
La leche de fresa ofrece varios beneficios, incluyendo ser una fuente de proteínas, calcio y vitaminas. Puede ayudar en la recuperación muscular, apoyar la salud ósea y proporcionar hidratación, lo que la convierte en una opción deliciosa y nutritiva.
Se recomienda consumir alrededor de 200g, o una taza, de leche de fresa 2-3 veces por semana. Esto permite disfrutar de sus beneficios mientras se gestiona la ingesta de calorías y azúcares.
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