Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La sandía, una fruta jugosa y refrescante, pertenece a la familia de las Cucurbitáceas y se cree que se originó en África. Esta popular fruta de verano es conocida por su vibrante exterior rojo y verde y está compuesta en gran parte por agua, lo que la convierte en un refrigerio hidratante. La sandía se disfruta a menudo fresca, en ensaladas o como jugo, y es celebrada por su sabor dulce y versatilidad en diversas aplicaciones culinarias. Nutricionalmente, la sandía es baja en calorías, conteniendo solo alrededor de 30 calorías por cada 100 gramos, mientras proporciona vitaminas y minerales esenciales. Es particularmente alta en vitaminas A y C, antioxidantes y aminoácidos. La fruta también es una buena fuente de hidratación debido a su alto contenido de agua. Con sus bajos niveles de grasa y sodio, la sandía apoya la salud del corazón y puede ser una adición beneficiosa a una dieta equilibrada, convirtiéndola en una opción preferida para quienes buscan un refrigerio nutritivo y delicioso.
La sandía contiene aproximadamente 30 calorías por cada 100 gramos, lo que la convierte en una fruta baja en calorías e hidratante, ideal para picar.
Sí, la sandía es una fruta saludable rica en vitaminas A y C, antioxidantes e hidratación, lo que la hace beneficiosa para la salud y el bienestar general.
La sandía debe almacenarse en un lugar fresco y seco o refrigerarse a una temperatura entre 10°C y 15°C (50°F a 60°F) para mantener su frescura.
Comer sandía ofrece numerosos beneficios, incluyendo hidratación, apoyo a la salud del corazón y una rica fuente de vitaminas y antioxidantes que promueven la salud de la piel y el sistema inmunológico.
Se recomienda consumir sandía con moderación, aproximadamente 1-2 tazas al día, para disfrutar de sus beneficios para la salud sin un consumo excesivo de azúcar.
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