
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
Las tortillas de huevo y los huevos revueltos con queso, preparados utilizando grasa animal o jugos de carne, son platos de desayuno populares celebrados por su rico sabor y versatilidad. Estos platos tienen orígenes en diversas cocinas de todo el mundo, con variaciones observadas en la cocina americana, francesa y española. Los huevos, un alimento básico en muchos hogares, sirven como el ingrediente principal, proporcionando una base que se puede enriquecer con queso y grasas, mejorando tanto el sabor como la textura. El uso de grasa animal o jugos no solo añade profundidad al sabor, sino que también contribuye al contenido calórico general de la comida.
Nutricionalmente, este plato es una potencia, ofreciendo un equilibrio de macronutrientes esenciales para la energía y las funciones corporales. Con aproximadamente 209 calorías por cada 100 gramos, contiene 12.8 gramos de proteína, lo que lo convierte en una excelente opción para la construcción y reparación muscular. El plato es relativamente bajo en carbohidratos con 1.4 gramos, mientras que el contenido de grasa es más alto con 16.9 gramos, principalmente de grasas saludables proporcionadas por fuentes animales. Esto lo convierte en una opción satisfactoria para aquellos que siguen dietas bajas en carbohidratos o cetogénicas, promoviendo la saciedad y niveles de energía sostenidos a lo largo del día.
La tortilla de huevo o el huevo revuelto con queso y preparado con grasa animal proporciona aproximadamente 209 calorías por cada 100 gramos. Este contenido calórico puede variar ligeramente según los ingredientes específicos y los métodos de cocción utilizados.
Sí, este plato puede ser parte de una dieta saludable cuando se consume con moderación. Ofrece proteínas de alta calidad, vitaminas esenciales y grasas saludables que apoyan diversas funciones corporales, incluida la reparación muscular y la salud cerebral.
Guarde el plato cocido en un recipiente hermético en el refrigerador a 4°C (39°F) y consúmalo dentro de 5-7 días. Si necesita almacenarlo por más tiempo, considere congelarlo, lo que puede extender su vida útil hasta 3 meses.
Los beneficios incluyen un alto contenido de proteínas para la construcción muscular, vitaminas esenciales como la B12 para el metabolismo energético y grasas saludables que pueden apoyar la saciedad y la función cerebral. Este plato es versátil y se puede adaptar a las necesidades dietéticas individuales.
Se recomienda consumir este plato 2-3 veces por semana. Un tamaño de porción de aproximadamente 150 gramos es apropiado, asegurando un equilibrio con otros grupos de alimentos para una dieta variada.
Calcula tus necesidades calóricas