
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La tortilla de huevo o los huevos revueltos con tomates, servidos sin grasa añadida, son un plato delicioso y nutritivo que tiene sus raíces en diversas tradiciones culinarias alrededor del mundo. Esta comida versátil se puede disfrutar en cualquier momento del día y a menudo se asocia con el desayuno, aunque también se puede servir como un almuerzo o cena ligera. La incorporación de tomates frescos no solo realza el sabor, sino que también añade nutrientes valiosos, lo que hace que este plato sea una opción popular entre las personas conscientes de la salud.
Nutricionalmente, esta preparación de huevo es una excelente fuente de proteínas, proporcionando aproximadamente 10.90g por cada 100g de porción. Es relativamente baja en carbohidratos y grasas, lo que la convierte en una opción equilibrada para aquellos que buscan mantener o perder peso. La inclusión de tomates aumenta el contenido de vitaminas, especialmente vitamina C y antioxidantes, que contribuyen a la salud general. Este plato es fácil de preparar y se puede personalizar con diversas hierbas y especias para añadir sabor mientras se mantiene su perfil saludable.
Una tortilla de huevo o huevo revuelto con tomates, sin grasa añadida contiene aproximadamente 127 calorías por cada 100g de porción. Esto lo convierte en una opción baja en calorías que es saciante y nutritiva.
Sí, este plato se considera saludable debido a su alto contenido de proteínas, bajo conteo de calorías e incorporación de tomates, que proporcionan vitaminas esenciales y antioxidantes. Es una gran opción para una comida equilibrada.
Almacene la tortilla de huevo cocida o los huevos revueltos en un recipiente hermético en el refrigerador y consúmalos dentro de 3-4 días. Si los congela, colóquelos en un recipiente apto para congelador y consúmalos dentro de 1-2 meses.
Consumir este plato proporciona una fuente de proteína de alta calidad mientras es bajo en calorías. Los tomates añaden vitaminas y minerales beneficiosos, lo que lo convierte no solo en sabroso, sino también en una opción nutritiva para cualquier comida.
Se recomienda consumir este plato 2-3 veces a la semana, con un tamaño de porción de aproximadamente 150g, lo que puede encajar bien en una dieta equilibrada sin exceder las necesidades calóricas diarias.
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