
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
Las zanahorias, enlatadas, bajo en sodio son una opción de verdura conveniente y nutritiva derivada de la planta Daucus carota, que ha sido cultivada durante miles de años. Originarias de Persia, las zanahorias han evolucionado en diversas formas, siendo la variedad naranja la más reconocible. Las zanahorias enlatadas ofrecen una vida útil más larga mientras preservan nutrientes esenciales, convirtiéndolas en un alimento básico en muchas cocinas. La variedad baja en sodio atiende a consumidores conscientes de la salud, ofreciendo una alternativa con menos sal sin comprometer el sabor.
Nutricionalmente, las zanahorias enlatadas son bajas en calorías, con 49 calorías por cada 100 gramos, y contienen una cantidad modesta de proteína (0.6g) y carbohidratos (5.2g). También son ricas en fibra (3.5g), proporcionando beneficios digestivos. La opción baja en sodio contiene solo 125mg de sodio por cada 100g, lo que la convierte en una elección saludable para el corazón. Las zanahorias enlatadas se pueden incorporar fácilmente en diversos platos, como sopas, guisos y ensaladas, o disfrutarse como guarnición, mejorando tanto el sabor como la nutrición.
Las zanahorias enlatadas, bajo en sodio, tienen aproximadamente 49 calorías por cada 100 gramos, lo que las convierte en una opción baja en calorías para diversas dietas.
Sí, las zanahorias enlatadas son saludables ya que son bajas en calorías y sodio, mientras que son ricas en fibra y vitaminas, particularmente vitamina A, que apoya la salud ocular.
Almacene las latas sin abrir en un lugar fresco y seco. Una vez abiertas, transfiera cualquier sobrante a un recipiente hermético y refrigere, donde pueden durar de 3 a 4 días.
Consumir zanahorias enlatadas puede enriquecer su dieta con nutrientes esenciales como fibra y vitamina A, apoyar la salud digestiva y proporcionar una forma conveniente de incorporar verduras en las comidas.
Un tamaño de porción recomendado es de aproximadamente 1 taza mediana (150g), que se puede consumir de 2 a 3 veces por semana como parte de una dieta equilibrada.
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