
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
El queso mozzarella, particularmente la mozzarella desnatada, es un queso fresco originario de Italia. Tradicionalmente hecho de leche de búfala, las variaciones modernas a menudo utilizan leche de vaca, resultando en un queso más ligero que conserva la característica textura elástica. Este queso es bien conocido por su sabor suave y es un alimento básico en varios platos italianos, incluyendo pizza, lasaña y ensaladas caprese. La mozzarella generalmente se vende en bolas o bloques y se puede disfrutar fresca o derretida.
Nutricionalmente, la mozzarella desnatada es una excelente fuente de proteínas, proporcionando aproximadamente 23.7 gramos por cada 100 gramos, lo que la convierte en una excelente opción para la construcción y reparación muscular. Con solo 4.4 gramos de carbohidratos y 20.4 gramos de grasa, es relativamente baja en carbohidratos y ofrece un buen equilibrio de grasas y proteínas. Además, contiene vitaminas y minerales esenciales, lo que la convierte en un ingrediente versátil en una dieta saludable, adecuada tanto para cocinar como para picar.
El queso, mozzarella, desnatado contiene aproximadamente 296 calorías por cada 100 gramos. Esto lo convierte en una opción de calorías relativamente moderadas para el queso, adecuada para incluir en una dieta equilibrada.
Sí, el queso, mozzarella, desnatado se considera saludable debido a su alto contenido de proteínas, vitaminas esenciales y minerales. Es bajo en carbohidratos y puede ser parte de una dieta nutritiva, especialmente cuando se consume con moderación.
Para almacenar el queso, mozzarella, desnatado, mantenlo en el refrigerador a temperaturas inferiores a 4°C en un recipiente hermético. Esto ayuda a mantener su frescura. Si no se utiliza dentro de una semana, se puede congelar por hasta tres meses.
Consumir queso, mozzarella, desnatado proporciona varios beneficios, incluyendo un alto contenido de proteínas para la reparación muscular, calcio para la salud ósea y vitamina B12 para la producción de energía. Su bajo contenido de carbohidratos lo hace adecuado para varios planes dietéticos.
Un tamaño de porción recomendado es de aproximadamente 100 gramos, que se puede incorporar a tu dieta 2-3 veces por semana. Ajusta según tus necesidades dietéticas, nivel de actividad y consumo total de calorías.
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