
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La salsa a base de soja, a menudo conocida como salsa de soja, es un condimento tradicional que se origina en Asia Oriental, particularmente en China. Se elabora fermentando soja, trigo y sal, lo que resulta en un rico sabor umami que realza una variedad de platos. Esta salsa versátil se utiliza comúnmente en las cocinas asiáticas para complementar verduras, carnes y platos de arroz, convirtiéndola en un alimento básico en las prácticas culinarias de todo el mundo. Su profundo perfil de sabor y su capacidad para realzar el gusto de los alimentos la hacen popular tanto en la cocina casera como en los restaurantes. Nutricionalmente, la salsa a base de soja es baja en calorías, con aproximadamente 89 calorías por cada 100g. Es baja en grasas y grasas saturadas, lo que la convierte en una opción saludable para el corazón. Con 1.6g de proteína y 20.1g de carbohidratos por cada 100g, proporciona un suministro modesto de energía. La salsa también es baja en sodio en comparación con muchos otros condimentos, lo que la hace adecuada para aquellos que monitorean su ingesta de sal. A menudo se utiliza en marinadas, aderezos y como salsa para mojar, proporcionando sabor mientras se tiene en cuenta la salud.
La salsa a base de soja para verduras contiene aproximadamente 89 calorías por cada 100 gramos, lo que la convierte en una opción de condimento baja en calorías. Su bajo contenido calórico permite realzar el sabor sin afectar significativamente la ingesta calórica total.
Sí, la salsa a base de soja puede considerarse saludable cuando se consume con moderación. Es baja en calorías, grasas saturadas y colesterol, mientras proporciona una rica fuente de sabor umami. Su proceso de fermentación ofrece beneficios probióticos potenciales y puede realzar el sabor de varios alimentos nutritivos.
La salsa a base de soja debe almacenarse en un lugar fresco y oscuro. Una vez abierta, es mejor mantenerla en el refrigerador para conservar su sabor y calidad. Sin abrir, puede durar hasta dos años, mientras que las botellas abiertas deben consumirse idealmente en un plazo de seis meses.
Consumir salsa a base de soja puede añadir profundidad de sabor a los platos sin agregar calorías excesivas. Apoya la salud del corazón, puede mejorar la salud intestinal debido a la fermentación y puede mejorar la absorción de nutrientes de otros alimentos. También es versátil, lo que la hace adecuada para una variedad de preferencias dietéticas.
Un tamaño de porción recomendado es de aproximadamente 15 gramos, o una cucharada, que se puede disfrutar 2-3 veces a la semana. Esta cantidad permite disfrutar del sabor sin consumir en exceso sodio u otros aditivos.
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