Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
Las mollejas de pollo son los estómagos musculares de los pollos, una carne de órgano que a menudo se pasa por alto en muchas cocinas. Son un ingrediente común en varios platos regionales de todo el mundo, particularmente en la cocina del sur de EE. UU., la cocina asiática y las recetas caribeñas. Las mollejas se cocinan típicamente hirviendo, friendo o cocinando a fuego lento, y proporcionan una textura y sabor únicos que pueden realzar muchas comidas.
Nutricionalmente, las mollejas de pollo son una potencia de proteínas, proporcionando aproximadamente 17.7 gramos de proteína por cada 100 gramos, lo que las convierte en una excelente opción para la construcción y reparación muscular. Son bajas en carbohidratos y contienen solo 2.1 gramos de grasa, lo que las convierte en una fuente de proteína magra. Ricas en nutrientes esenciales como hierro y vitamina B12, las mollejas de pollo apoyan diversas funciones corporales, incluyendo el transporte de oxígeno y la función nerviosa, lo que las convierte en una adición saludable a una dieta equilibrada.
Las mollejas de pollo contienen aproximadamente 94 calorías por cada 100 gramos, lo que las convierte en una opción de proteína baja en calorías.
Sí, las mollejas de pollo son saludables ya que son bajas en calorías, altas en proteínas y ricas en nutrientes esenciales como hierro y vitamina B12.
Guarde las mollejas de pollo en el refrigerador a temperaturas inferiores a 40°F (4°C) en un recipiente sellado, y pueden durar de 3 a 5 días; para un almacenamiento más prolongado, congélelas.
Consumir mollejas de pollo proporciona un alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales esenciales, apoya la reparación muscular y es una opción de alimento bajo en grasas que puede mejorar la salud en general.
Se recomienda consumir mollejas de pollo de 1 a 2 veces por semana, con un tamaño de porción de aproximadamente 150 gramos, dependiendo de sus necesidades dietéticas.
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