Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
El muslo de pollo guisado, piel no comido, es un plato popular conocido por su rico sabor y textura tierna. Originario de diversas tradiciones culinarias alrededor del mundo, los muslos de pollo guisados a menudo se preparan en una variedad de salsas y especias, lo que los convierte en un ingrediente versátil en muchas cocinas. Este método de cocción no solo realza el sabor, sino que también asegura que la carne permanezca jugosa y suculenta, convirtiéndolo en un favorito en comidas familiares y reuniones. Nutricionalmente, el muslo de pollo es una potencia de proteínas, proporcionando 24.40g por porción de 100g, lo que apoya la construcción y reparación muscular. Es bajo en carbohidratos y contiene grasas saludables, lo que lo convierte en una opción adecuada para dietas bajas en carbohidratos. Con un contenido calórico de 175 por cada 100g, ofrece una opción de comida satisfactoria sin un consumo excesivo de calorías. Su rico contenido de hierro y vitamina B12 apoya aún más la salud general, mejorando los niveles de energía y promoviendo una función nerviosa óptima.
El muslo de pollo guisado, piel no comido contiene aproximadamente 175 calorías por cada 100g. Esto lo convierte en una opción relativamente baja en calorías para una comida rica en proteínas.
Sí, este plato es saludable debido a su alto contenido de proteínas, vitaminas esenciales y minerales. Puede encajar bien en una dieta equilibrada cuando se consume con moderación.
Guarde los muslos de pollo cocidos en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 4 días o congélelos por hasta 6 meses para mantener su calidad.
Consumir muslos de pollo guisados proporciona proteínas de alta calidad para la reparación muscular, vitaminas esenciales como la B12 para energía y minerales como el hierro para la salud sanguínea.
Se recomienda consumir alrededor de 150g por porción, 2-3 veces por semana, para mantener una dieta equilibrada sin un consumo excesivo de calorías.
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