
Salsa, pato, lista para servir aporta 245 kcal por 100 g, con 0.4 g de proteínas, 60.7 g de carbohidratos y 0.1 g de grasas. 2 cucharadas de Salsa, pato, lista para servir (33 g) aporta aproximadamente 81 kcal.
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
| Nutriente | Cantidad por 100 g |
|---|---|
| Calorías | 245 kcal |
| Proteínas | 0.4 g |
| Carbohidratos | 60.7 g |
| Grasas | 0.1 g |
| Fibra | 0.6 g |
| Azúcares | 30.5 g |
| Sodio | 712 mg |
Datos USDA · USDA FoodData Central
| Porción | Peso | Calorías |
|---|---|---|
| 2 cucharadas | 33 g | 81 kcal |
| 100 g | 100 g | 245 kcal |
Pesos de las porciones: USDA FoodData Central
Todos los valores se calculan a partir de los datos nutricionales por 100 g (fuente: USDA).
La Salsa, pato, lista para servir es un condimento sabroso hecho principalmente de carne de pato y una mezcla de especias, ofreciendo un perfil de sabor rico que realza varios platos. Originaria de prácticas culinarias tradicionales, esta salsa se utiliza comúnmente en la cocina asiática, particularmente en platos chinos y tailandeses, donde se valora por su capacidad para complementar carnes, arroces y verduras salteadas. Su conveniencia como opción lista para servir la convierte en favorita para preparaciones rápidas de comidas y recetas gourmet. Nutricionalmente, la salsa, pato, lista para servir contiene 245 calorías por cada 100 gramos, con una descomposición de macronutrientes que presenta bajo contenido de proteínas (0.4g), altos carbohidratos (60.7g) y mínima grasa (0.1g), lo que la convierte en un acompañamiento interesante para quienes buscan agregar sabor sin una sobrecarga calórica significativa. A menudo se disfruta como salsa para mojar o glaseado, proporcionando una adición sabrosa a los platos mientras es baja en grasas y sodio, alineándose así con muchas preferencias dietéticas.
La salsa, pato, lista para servir contiene 245 calorías por cada 100 gramos, lo que la convierte en un condimento de calorías moderadas que se puede disfrutar en porciones adecuadas.
Si bien ofrece un complemento sabroso a las comidas, la salsa es baja en grasas y colesterol, lo que la convierte en una opción más saludable en comparación con muchos otros condimentos. Sin embargo, debe consumirse con moderación debido a su contenido de carbohidratos.
Guarde la salsa en un lugar fresco y seco y refrigérela después de abrir. Es mejor consumirla dentro de los 5-7 días posteriores a la apertura y se puede congelar por hasta 3 meses.
Esta salsa realza el sabor de las comidas sin agregar calorías significativas, lo que la convierte en una gran adición para quienes buscan disfrutar de platos sabrosos mientras gestionan su peso.
Una porción recomendada es de aproximadamente 150 gramos, que se puede disfrutar de 2 a 3 veces por semana como parte de una dieta equilibrada.
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