Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
El lomo de cerdo sin hueso es un corte de carne popular que proviene de la parte posterior del cerdo. Conocido por su ternura y sabor suave, es un alimento básico en muchas cocinas alrededor del mundo. Este corte a menudo proviene de cerdos jóvenes, lo que resulta en un producto más magro y sabroso. Su versatilidad permite que se ase haga al horno, a la parrilla o salteado, lo que lo convierte en una opción favorita tanto para cocineros caseros como para chefs profesionales. Nutricionalmente, el lomo de cerdo es una rica fuente de proteínas de alta calidad, conteniendo aproximadamente 21.10g de proteína por cada 100g de porción. Es relativamente bajo en carbohidratos, con 0.00g, y ofrece una cantidad moderada de grasa de 9.50g. Esto lo convierte en una excelente opción para aquellos que buscan aumentar su ingesta de proteínas mientras mantienen una dieta baja en carbohidratos. Además, contiene vitaminas y minerales esenciales que apoyan la salud general, lo que lo convierte en una valiosa adición a una dieta equilibrada.
El lomo de cerdo sin hueso contiene aproximadamente 168 calorías por cada 100g de porción, lo que lo convierte en una opción de carne relativamente moderada en calorías.
Sí, el lomo de cerdo es una fuente de proteína saludable, bajo en carbohidratos y rico en nutrientes esenciales, lo que lo convierte en una excelente opción para el mantenimiento muscular y la salud en general.
Almacene el lomo de cerdo en el refrigerador a una temperatura entre 0-4°C (32-39°F) en un recipiente sellado para mantener la frescura. Se puede conservar de 3 a 5 días en refrigeración.
Consumir lomo de cerdo proporciona proteínas de alta calidad, vitaminas esenciales y minerales como las vitaminas del grupo B y el selenio, que contribuyen a la salud muscular y al bienestar general.
Un tamaño de porción recomendado sería de alrededor de 150g por porción, que se puede consumir de 2 a 3 veces por semana como parte de una dieta equilibrada.
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