
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
Un cheeseburger en un pan blanco con una hamburguesa pequeña es un artículo popular de comida rápida que se originó en los Estados Unidos a principios del siglo XX. Esta comida icónica típicamente consiste en una hamburguesa de carne de res, queso y un suave pan blanco, a menudo acompañado de condimentos y verduras. Desde entonces, el cheeseburger ha evolucionado en varias variaciones regionales e internacionales, convirtiéndose en un alimento básico querido en muchas culturas.
Nutricionalmente, este cheeseburger proporciona una combinación equilibrada de proteínas, carbohidratos y grasas, lo que lo convierte en una opción saciante. Con aproximadamente 298 calorías por cada 100 gramos, contribuye con 17.60 gramos de proteína, esencial para la construcción y reparación muscular, junto con 19.60 gramos de carbohidratos y 16.00 gramos de grasa. Puede ser parte de una dieta equilibrada cuando se consume con moderación y se combina con verduras frescas o granos enteros para mejorar su perfil nutricional.
Un cheeseburger con una hamburguesa pequeña contiene aproximadamente 298 calorías por cada 100 gramos, lo que lo convierte en una opción de calorías moderadas.
Cuando se consume con moderación y se combina con ingredientes nutritivos, un cheeseburger puede encajar en una dieta equilibrada debido a su contenido de proteínas y hierro.
Guarde el cheeseburger en el refrigerador a 40°F (4°C) o menos y consúmalo dentro de 3-4 días para una frescura óptima.
Los beneficios incluyen una buena fuente de proteínas para la reparación muscular, hierro para la energía y la satisfacción de una comida abundante.
Se recomienda limitar el consumo a 1-2 veces por semana para mantener una dieta equilibrada.
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