Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La salsa de ostras es un condimento oscuro y sabroso que se origina en la cocina china, hecho principalmente de extractos de ostras, azúcar, sal y agua. Esta salsa tiene una rica historia, que se remonta a finales del siglo XIX, cuando fue creada por Lee Kum Sheung en Guangdong, China. Tradicionalmente utilizada en platos salteados, añade profundidad a varias recetas y realza el perfil de sabor umami de las comidas, convirtiéndose en un alimento básico en muchas cocinas asiáticas. Nutricionalmente, la salsa de ostras es baja en calorías, con aproximadamente 51 calorías por porción de 100g. Contiene una cantidad modesta de proteínas, carbohidratos y grasas. La salsa también es baja en grasas y colesterol, lo que la convierte en una opción de condimento saludable para el corazón. Con su sabor único, la salsa de ostras se puede utilizar en marinadas, aderezos y como dip, complementando una variedad de platos, desde verduras salteadas hasta carnes a la parrilla.
La salsa de ostras, lista para servir, contiene aproximadamente 51 calorías por cada 100g. Esto la convierte en una opción baja en calorías para dar sabor a los platos, permitiéndote disfrutar de su rico sabor sin aumentar significativamente tu ingesta calórica.
Sí, la salsa de ostras puede considerarse saludable cuando se consume con moderación. Es baja en grasas y colesterol, mientras proporciona nutrientes esenciales como hierro y proteína. Su rico sabor umami puede realzar las comidas, reduciendo potencialmente la necesidad de aditivos salados o poco saludables.
La salsa de ostras debe almacenarse en un lugar fresco y seco, alejada de la luz solar directa. Una vez abierta, es mejor refrigerar la salsa para mantener su calidad y sabor, consumiéndola idealmente dentro de los 6 meses.
Consumir salsa de ostras ofrece varios beneficios, incluyendo realzar el sabor de los platos sin un exceso de sodio. También puede contribuir con nutrientes esenciales, como hierro y vitamina B12, promoviendo la salud general. Su bajo contenido calórico la convierte en una opción adecuada para el control de peso.
Un tamaño de porción recomendado es de aproximadamente 15g o 1 cucharada, que se puede consumir 2-3 veces por semana. Sin embargo, es importante considerar tu ingesta total de sodio al incorporarla en tu dieta.
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