
Un resumen rápido basado en el perfil nutricional actual por 100g.
La salsa gravy, CAMPBELL'S, pollo es una salsa sabrosa hecha de caldo de pollo, espesada con harina o almidón de maíz, y sazonada para realzar el sabor de varios platos. Originaria de prácticas culinarias tradicionales, las salsas gravy han sido un alimento básico en muchas cocinas del mundo, particularmente en las tradiciones culinarias estadounidense y británica. A menudo se sirven sobre carnes, puré de papas y otros platos contundentes para agregar humedad y sabor.
Esta salsa gravy de pollo contiene aproximadamente 51 calorías por cada 100 gramos, lo que la convierte en una opción baja en calorías para realzar las comidas. Tiene una cantidad moderada de carbohidratos (5.9g) y una pequeña cantidad de proteínas (0.8g) y grasas (2.7g). La salsa gravy se puede usar para elevar platos como pollo o pavo asado, proporcionando un complemento rico y sabroso que mejora la experiencia general de la comida. Su bajo contenido de sodio y la ausencia de colesterol la convierten en una opción adecuada para muchas necesidades dietéticas.
La salsa gravy, CAMPBELL'S, pollo contiene aproximadamente 51 calorías por cada 100 gramos, lo que la convierte en una opción baja en calorías para realzar las comidas sin aumentar significativamente la ingesta calórica.
Aunque es baja en calorías y grasas, debe consumirse con moderación. Puede realzar el sabor de las comidas, fomentando la ingesta de nutrientes, especialmente cuando se combina con verduras o proteínas.
Almacene la salsa gravy sin abrir en un lugar fresco y seco. Una vez abierta, transfiera a un recipiente hermético y refrigere, donde puede durar de 5 a 7 días. También se puede congelar por hasta 3 meses.
Realza el sabor y la humedad de los platos, fomenta la ingesta de alimentos y puede ser una opción baja en calorías para elevar las comidas. Además, proporciona confort y puede ser parte de una dieta equilibrada cuando se usa adecuadamente.
Un tamaño de porción recomendado es de aproximadamente 150 gramos, que se puede consumir de 2 a 3 veces por semana como parte de una dieta equilibrada. Ajuste según las necesidades dietéticas individuales.
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